La Podología es la única profesión sanitaria encargada de la prevención, diagnóstico y tratamiento de las patologías asociadas a los pies, la exploración biomédica de la postura y marcha, además del estudio y realización de soportes plantares o plantillas personalizadas.
El cuidado de los pies es esencial a todas las edades, ya que los pies son los que soportan la carga de todo el peso de nuestro cuerpo y aunque no sintamos ningún tipo de molestia, es necesario acudir a revisiones para poder prevenir algunas lesiones.

Estudio de la pisada
Consiste en realizar un estudio para detectar los puntos de carga o presión al caminar, dándonos toda la información necesaria de la pisada. El profesional se encargará de evaluar los parámetros necesarios y hacer un análisis profundo de los resultados, aportando así los datos necesarios, no solo de la pisada si no de la carga el cuerpo en su globalidad, que le proporcione la información sobre otras patologías que puedan verse relacionadas como en el caso de caderas, rodillas y espalda.
Con este estudio de la pisada, seremos capaces de aportar datos sobre la marcha y paliar los daños ocasionados ante una pisada o marcha errónea, y en caso necesario proporcionar herramientas adecuadas para su mejora, como el uso de plantillas específicas.

Tratamientos específicos del pie
El pie puede contar con numerosas afecciones por ello es muy importante cuidarlo y revisarlo.
Las uñas del pie encarnadas son una de las afecciones más comunes en toda la población, y es una afección que no se soluciona sola y tiene diferentes causas de aparición. Es muy importante abordar esta dolencia con un profesional de la salud del pie.
Otra de las afecciones más comunes son las callosidades, estos callos son capas duras y gruesas de piel que van apareciendo para intentar proteger el pie de una fricción o presión continuada.
Las verrugas plantares, los papilomas o los hongos son otros de los problemas que podemos encontrar en nuestros pies si no los cuidamos lo suficiente. Es muy importante revisar con frecuencia su estado, hidratarlos con sustancia no perjudiciales y dejarlos que transpiren.
Las verrugas provocan lesiones en la piel de nuestros pies y pueden transmitirse en lugares donde hay humedad y bastante tránsito de personas, como es el caso de los gimnasios o piscinas. Los hongos, además de por contagio, se pueden transmitir por otros motivos como los malos hábitos de higiene, sistema inmunológico debilitado o la excesiva sudoración.
La hiperhidrosis del pie es el aumento de la sudoración en una parte determinada del cuerpo, en ese caso en los pies, debido a un incremento en la secreción de las glándulas sudoríparas. puede dar lugar a la aparición de hongos o papilomas. Por lo que en caso de padecer alguna de las afecciones anteriormente citadas, será necesario acudir a un podólogo cualificado para prevenir estas patologías.




